El
día se derrite en tonos sepia. La ciudad, un rompecabezas de infinitas
soluciones. La peatonal céntrica refleja un escenario posible. Comerciantes,
empresarios, turistas y marginales encajan entre sí. Complementándose,
completándose.
Una
madre, camina hacia su norte. Con la mirada en ningún lado, parece una pieza
más. Sobre su hombro izquierdo, su pequeña hija, viaja. La beba mira hacia el
sur, es de otro juego. Mientras la madre avanza, va dejando una huella
impensable.
La
beba sonríe. Sonríe a todo y a todos. Al comerciante, al empresario, al
turista, al marginal. La sonrisa es para todos igual, la única que tiene.
Generosa, espontánea y contagiosa. Una sonrisa que festeja la vida.
El
comerciante está acostumbrado a sonreírle a los clientes que responden como una
pared. El empresario está acostumbrado a sonreírle a los poderosos que
responden como una pared. El turista sonríe porque su pared está lejos. El
marginal le sonríe a la pared porque es mucho más amable que sonreírle a una
persona.
La
beba le sonríe a todos. Y nadie puede resistirse. El comerciante, el
empresario, el turista y el marginal le devuelven la sonrisa. Por un instante,
las paredes se derrumban y el día tiene colores.
El artista tiene el don de compartir su visión del
mundo a través de las emociones.
El artista callejero es la beba que viaja en el
hombro izquierdo de su madre.
La sonrisa es para todos igual, la única que tiene.
Generosa, espontánea y contagiosa.
Derrumbando paredes.
Mirando al sur.
(Brunitus)
Leerte me inspira... Gracias por compartir, aplausos desde mi casa...
ResponderEliminarHola brunitus! que buen proyecto. A mi me tocó hace muy poquito realizar funciones en pueblitos diminutos en los valles calchaquíes para chicos que jamás en su vida vieron circo y, para alegría mía, me demostraron como la risa nos une a todos en un lugar más alto y más grande que cualquier otro. Todos sonreímos y somos iguales en la risa =)
ResponderEliminarQué bella explicación, repleta de poesía y con la sabiduría que dicta el alma.
ResponderEliminarCada palabra devuelve el respeto que merece la misión del artista callejero, necesario como la belleza de la vida que se siente en cada sonrisa.
Un blog exquisito y genero. De la mano de un artista que conoce su huella.
Merci!
María Helvecia
En Cambrils, recién viendo tu espectáculo con un bebé al hombro! Gracias por la energía y el momento (angular)
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